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Maximiliano Alcorta, de MSC: “Perú y Colombia le han tomado ventaja a Chile en política portuaria”
来源: 编辑:编辑部 发布:2026/10/22 14:52:57
La necesidad de contar con puertos más eficientes, cadenas logísticas confiables y una planificación de infraestructura acorde con las nuevas dinámicas comerciales de Sudamérica fueron los principales planteamientos de Maximiliano Alcorta, gerente regional de Operaciones para la Costa Oeste de Sudamérica de MSC, durante su participación en la jornada del martes 20 de octubre de TOC Américas 2026, evento que se realiza en Cartagena, Colombia.
El ejecutivo intervino en el panel “Una mirada integral al comercio entre las Américas: desafíos y oportunidades”. En la instancia, destacó que, para las líneas navieras, la productividad portuaria debe complementarse con la certeza en la programación de las recaladas, la fluidez de la carga y la confiabilidad de toda la cadena logística. También abordó las oportunidades de los corredores comerciales logísticos, la necesidad de modernizar los accesos terrestres y ferroviarios, y el papel de la digitalización, la ciberseguridad y las aduanas para facilitar las operaciones.
Posteriormente, en conversación con MundoMarítimo, el ejecutivo profundizó en los desafíos de la planificación portuaria y las oportunidades que podrían abrirse para los puertos del Pacífico sudamericano.
Consultado sobre las condiciones necesarias para dinamizar el comercio regional, subrayó que “todo en la vida necesita predictibilidad”, particularmente cuando se trata de garantizar el atraque y las operaciones de los buques. En ese sentido, destacó la importancia de avanzar en digitalización, ciberseguridad y seguridad portuaria, aspectos que considera especialmente relevantes para MSC y que contribuyen a generar mayor confianza en la cadena logística.
Sin embargo, incorporó otro factor que considera fundamental: la sostenibilidad económica de las inversiones portuarias. A su juicio, ampliar la oferta de terminales no necesariamente constituye una solución si no existe suficiente demanda para sostener su funcionamiento.
En ese contexto, sostuvo que cada país requiere una gobernanza capaz de determinar qué instalaciones deben priorizarse, especialmente ante los próximos procesos de concesión. “Una política portuaria, que en eso Perú y Colombia le han tomado ventaja a Chile”, afirmó, contribuiría a fortalecer el intercambio comercial intra- Américas.
Alcorta también cuestionó la elevada dependencia regional de los suministros provenientes de China y planteó la conveniencia de explorar mayores posibilidades de producción e intercambio entre países sudamericanos. Para avanzar, consideró indispensable concretar los proyectos de conectividad transfronteriza mediante una planificación sostenida.
Brasil y las oportunidades para el Pacífico
Respecto de los nuevos polos de carga, identificó a Brasil como un mercado determinante. Explicó que, pese a su amplia oferta portuaria y servicios de cabotaje, el crecimiento de sus exportaciones hacia China abre oportunidades para desarrollar alternativas de salida por el Pacífico.
En particular, mencionó los corredores Rondón y Capricornio, destacando el potencial de este último. No obstante, advirtió sobre las limitaciones de los puertos del norte chileno, especialmente en infraestructura, calado y capacidad para recibir buques de mayor tamaño que permitan aprovechar economías de escala.
Sobre el proyecto portuario de Corío, en el sur de Perú, manifestó que debe observarse con atención, aunque condicionó su viabilidad a la existencia de una demanda que justifique económicamente su desarrollo. “¿Cuál va a ser el hinterland?”, planteó, señalando que la eventual captación de carga dependerá tanto de los corredores terrestres como de las capacidades y servicios que ofrezca la instalación.
Asimismo, destacó las oportunidades vinculadas a la actividad minera argentina, cuyos proyectos requieren insumos que actualmente ingresan por el norte de Chile.
Finalmente, el ejecutivo explicó que prefiere hablar de “corredores comerciales logísticos” en lugar de corredores bioceánicos, al considerar que estos últimos suponen una conexión entre el Atlántico y el Pacífico que la infraestructura sudamericana todavía no permite materializar plenamente. A su juicio, lo fundamental es desarrollar redes terrestres, mediante camiones y ferrocarriles, que conecten las zonas productivas con los puertos y sus servicios navieros, facilitando así el intercambio comercial.
En definitiva, enfatizó que la conectividad terrestre debe articularse con los puertos y los servicios navieros disponibles para transformar esas iniciativas en oportunidades comerciales concretas.