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    CMA CGM aplicará desde agosto un recargo de hasta 145 euros por contenedor por la crisis de Ormuz

    来源:    编辑:编辑部    发布:2026/07/24 09:59:53

    La naviera francesa CMA CGM aplicará desde el 1 de agosto un recargo extraordinario por combustible sobre todos los contenedores cargados en sus servicios, con importes de entre 65 y 145 euros por TEU en función del tipo de contenedor y del sentido del tráfico. La compañía justifica la medida por el repunte del precio de los carburantes registrado tras la nueva escalada militar en el estrecho de Ormuz.

    El nuevo Emergency Fuel Surcharge (EFS) alcanzará los 130 euros por TEU en los contenedores secos y los 145 euros en los refrigerados dentro de los principales trayectos de larga distancia, conocidos en el sector como head hauls. Traducidos a dólares, los importes ascienden a 150 y 165 dólares por contenedor, respectivamente. Para los trayectos de retorno de larga distancia y los tráficos intrarregionales, el suplemento se reducirá a 65 euros para los contenedores secos y a 80 euros para los reefer.

    CMA CGM ha señalado que la tasa entrará en vigor para todos los contenedores cargados a partir del 1 de agosto de 2026 y permanecerá activa hasta nuevo aviso, salvo en los mercados donde deba someterse previamente a los procedimientos regulatorios correspondientes. La compañía no ha fijado una fecha para su eliminación.

    La naviera ha vinculado la medida al fuerte encarecimiento del combustible marino registrado durante los últimos días, después de que la reanudación de las hostilidades en el golfo Pérsico haya interrumpido el descenso de precios observado durante las semanas anteriores. La subida afecta al suministro de combustible en todas las regiones y líneas comerciales, y no solo a las rutas que atraviesan directamente Oriente Medio, por el funcionamiento global del mercado de combustibles marinos, los cambios de itinerario y las necesidades adicionales de aprovisionamiento.

    El movimiento reproduce el mecanismo que la naviera activó en marzo, cuando el inicio de la guerra en Oriente Medio provocó un rápido encarecimiento de los carburantes y alteraciones en las rutas marítimas. CMA CGM retiró aquel suplemento después de que el precio del petróleo y de los combustibles marinos comenzara a moderarse. El nuevo deterioro de la seguridad en Ormuz ha obligado a recuperar la tasa.

    La diferencia entre contenedores secos y refrigerados adquiere especial relevancia para el sector pesquero. Los equipos reefer necesitan mantener la cadena de frío durante todo el viaje y consumen más energía, circunstancia que explica la aplicación de recargos superiores. El nuevo suplemento afectará especialmente a las empresas importadoras y exportadoras de pescado, marisco y productos acuícolas que dependen del transporte marítimo refrigerado para conectar los principales centros productores con los mercados europeos.

    Las importaciones de pescado congelado, cefalópodos, crustáceos y productos acuícolas procedentes de Asia, Oriente Medio, África y América Latina son las que más peso tienen dentro de este flujo. Los exportadores europeos que utilizan contenedores refrigerados para enviar productos del mar a mercados internacionales también acusarán el suplemento, que se suma a los elevados gastos energéticos y a las mayores exigencias de sostenibilidad que ya afrontan estas empresas.

    Aunque el recargo se calcula por TEU, su repercusión final podrá trasladarse a los precios logísticos de cada operación y, en último término, al coste de la mercancía. La magnitud del impacto dependerá de la duración de la escalada y de la evolución del precio del combustible. Si la tensión disminuye y los mercados energéticos se estabilizan, CMA CGM podría retirar de nuevo el recargo.

    El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales puntos estratégicos del transporte energético mundial. Cualquier amenaza sobre la navegación comercial, los puertos o las instalaciones petroleras de la zona repercute rápidamente en los mercados internacionales del crudo, el gas y los combustibles utilizados por la marina mercante.

    La tensión en Ormuz se suma a una situación logística ya condicionada por las alteraciones en el mar Rojo y por la utilización de rutas más largas para evitar zonas consideradas de riesgo. Los desvíos incrementan los días de navegación, el consumo de combustible, los costes de personal y la necesidad de disponer de más buques para mantener las frecuencias de los servicios regulares. La combinación de ambos frentes mantiene la presión sobre las cadenas de suministro globales.

    La decisión de la naviera francesa podría ser seguida por otros grandes operadores internacionales si persiste el encarecimiento del combustible. En anteriores crisis, los principales grupos de transporte de contenedores adoptaron medidas similares para trasladar a los cargadores una parte de sus mayores costes operativos.

    CMA CGM sostiene que la volatilidad del mercado energético impide absorber internamente el aumento de los costes y que el recargo es necesario para mantener la regularidad y la fiabilidad de sus servicios. La duración de la medida dependerá de la evolución del precio del combustible y de la seguridad en las rutas afectadas por la escalada militar.