La Dirección General de la Marina Mercante (DGMM), integrada en el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, cierra 2025 con la aprobación de la Estrategia Marítima de España 2025-2050, la puesta en marcha del Plan Nacional de Descarbonización del Transporte Marítimo, la digitalización de los trámites de despacho y rol de buques y la conmemoración del 30 aniversario de las capitanías marítimas, según recoge la memoria anual del organismo.
El Gobierno aprobó la Estrategia Marítima de España 2025-2050 con la participación de once ministerios y el sector marítimo español. El documento, coordinado por la DGMM, tiene como objetivo convertirse en el eje vertebrador para la descarbonización y la modernización del sector, que representa el 66,8 % de las exportaciones y el 70,5 % de las importaciones que se realizan a través del transporte marítimo en España.
El Consejo de Ministros aprobó también, a finales de año, el Plan Nacional de Descarbonización del Transporte Marítimo, que contempla un programa de ayudas públicas de 250 millones de euros para el periodo 2026-2030. Las subvenciones, financiadas con parte de los ingresos del sistema de comercio de derechos de emisiones, se destinarán a la construcción de nuevos buques o la reforma de los existentes mediante tecnologías que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero.
En materia de digitalización, en agosto entraron en vigor las normas del Reglamento de Ordenación de la Navegación Marítima (RONM) que afectan al despacho y rol de buques y al enrole y desenrole de la tripulación. La directora general de la Marina Mercante, Ana Núñez Velasco, reconoció en la memoria que el proceso «ha generado muchas dificultades y todavía está en período de rodaje», aunque lo calificó como una «revolución» en la gestión de las capitanías marítimas.
El 1 de agosto se cumplieron 30 años de la entrada en vigor del Real Decreto que fijó la estructura y las competencias de las capitanías marítimas. España dispone actualmente de 30 capitanías y 78 distritos marítimos, entre ellos la capitanía marítima de Algeciras, dirigida por Karim Brei Moreno. Según Núñez, estas unidades «se han configurado como un modelo impecable de gestión territorial y de descentralización de servicios».
El propio organigrama de la DGMM registró cambios en 2025: Ana Núñez Velasco, hasta entonces subdirectora general de Seguridad, Contaminación e Inspección Marítima, fue nombrada directora general en abril, cargo que lleva aparejada la presidencia de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR).
Con los Presupuestos Generales del Estado de 2023 prorrogados, la DGMM ejecutó en 2025 partidas por 578,67 millones de euros. De ellos, 214,86 millones se transfirieron a SASEMAR para salvamento, seguridad y lucha contra la contaminación; 325,49 millones se destinaron a subvenciones y apoyo al tráfico marítimo, 289,69 millones en bonificaciones a residentes no peninsulares y 14,30 millones a familias numerosas; y 37,64 millones correspondieron a gestión ordinaria. La plantilla del organismo ascendió a 766 trabajadores, un leve incremento respecto a 2024.
En el ámbito del tráfico marítimo, las líneas regulares de cabotaje transportaron 4.735.759 pasajeros y 1.449.245 vehículos durante el año. La línea Algeciras-Ceuta concentró el mayor volumen, con 1.964.189 pasajeros y 495.044 vehículos. La Operación Paso del Estrecho registró sus máximos históricos, con 488.208 pasajeros y 857.851 vehículos, un incremento del 2,9 % respecto a 2024.
La actividad inspectora tramitó 27.071 certificados mediante la aplicación informática de inspección marítima. Los inspectores de capitanías y distritos realizaron 1.292 inspecciones a buques mercantes de pabellón extranjero dentro del Memorándum de París, lo que sitúa a España en tercer puesto entre los Estados miembros del acuerdo, por detrás de Reino Unido e Italia. En mayo entró en vigor el Área de Control de Emisiones de Óxidos de Azufre (SECA) en todo el mar Mediterráneo, tras la inspección de 809 buques y la detección de siete incumplimientos en los límites de azufre del combustible.
En materia sancionadora, se iniciaron 2.133 procedimientos administrativos y se impusieron multas por un total de 8.442.823 euros, frente a los 6.551.781 euros de 2024. Las infracciones más comunes correspondieron a embarcaciones de recreo, con un aumento notable de los casos relacionados con el gobierno temerario de motos náuticas y la invasión de zonas de baño balizadas.
Salvamento Marítimo asistió durante el año a 41.387 personas en sus actuaciones, atendió 394 casos relacionados con la protección del medioambiente marino y controló 308.383 buques mediante vigilancia aérea y por satélite.
En náutica de recreo, se matricularon 4.992 embarcaciones, un 1 % menos que en 2024, mientras que 3.122 aspirantes se presentaron a los exámenes para la obtención de títulos de recreo.
En el plano internacional, España revalidó por tercer bienio consecutivo la presidencia del Consejo de la Organización Marítima Internacional (OMI) hasta 2027, con la reelección de Víctor Jiménez Fernández, consejero de Transportes de la embajada de España en Londres.
La memoria anual de la DGMM recopila así un ejercicio marcado por cambios normativos, presupuestarios y de gestión que el organismo desarrollará en los próximos años a través de la Estrategia Marítima y el Plan de Descarbonización aprobados en 2025