Seis meses después de anunciarse la adquisición de Astilleros Balenciaga por parte de SAFEEN Drydocks, filial de AD Ports Group, el histórico astillero vasco ha retomado su actividad con la colocación de la primera quilla de su nueva etapa. La ceremonia, habitual en la construcción naval para conmemorar el arranque físico de un nuevo buque, suele coincidir con el montaje de los primeros bloques de la estructura en el dique. La instalación, que en los últimos años se había especializado en el sector offshore, busca reconstruir su actividad en torno a remolcadores especializados y buques de apoyo a las operaciones marítimas.
Astilleros Balenciaga, que data de 1921, ha construido a lo largo de su historia cientos de buques, entre ellos unidades para la Armada española. En los últimos años centró su producción en el sector offshore, antes de entrar en dificultades financieras que en el último tramo de 2024 amenazaron con el cierre de la instalación. La crisis puso en riesgo la continuidad de una planta con más de un siglo de historia en la construcción naval vasca.
SAFEEN Drydocks anunció en enero la compra del astillero español por 11,2 millones de euros (13,1 millones de dólares), dentro de una estrategia para ampliar sus operaciones de construcción y reparación naval y consolidar su posición en España y en el Mediterráneo. La compañía se constituyó en junio de 2023 como una empresa conjunta participada en un 51 % por AD Ports Group, operador portuario y de servicios marítimos con sede en Abu Dabi, en colaboración con Premier Marine Engineering Services, firma que desarrolla un astillero en el puerto de Khalifa. SAFEEN Drydocks forma parte de Noatum Maritime, división de AD Ports Group.
Durante el acto de colocación de quilla, el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, afirmó: «Hoy celebramos que Balenciaga esté de vuelta». El consejero añadió que «ha sido un viaje largo y arduo, pero nunca nos rendimos».
El primer proyecto de la nueva etapa corresponde a un remolcador de apoyo a operaciones offshore, uno de los dos remolcadores de este tipo encargados al astillero. Este tipo de unidades se emplea habitualmente en el posicionamiento, el remolque y el apoyo logístico a plataformas y estructuras marinas, entre ellas los parques eólicos flotantes o fijos. Balenciaga Shipyard, nueva denominación de la instalación, asegura contar con una «cartera de pedidos activa» que la sitúa como constructor «creíble y competitivo» para el sector europeo de energías renovables marinas y offshore.
El astillero buscará nuevos contratos en el sector eólico marino y prevé apoyarse en la relación de SAFEEN con Masdar, la compañía estatal de energías renovables de Emiratos Árabes Unidos, que en los últimos años ha aumentado sus inversiones en energía renovable offshore en Europa. Masdar es una de las compañías de energía limpia de capital emiratí con mayor presencia internacional.
Bajo la nueva propiedad, el astillero prevé invertir en su plantilla, sus instalaciones, la automatización de procesos y la cadena de suministro. Balenciaga Shipyard dispone de dos diques secos, una grada de 105 metros, una planta de fabricación y una planta de corte. Los diques secos permiten varar los buques para tareas de construcción, reparación o mantenimiento, mientras que la grada se utiliza para el montaje y el lanzamiento de las embarcaciones al agua.
La ceremonia de colocación de quilla se celebró el 16 de julio. Los responsables presentes en el acto calificaron la ceremonia de «recuperación y renovación» de una de las instalaciones de construcción naval con más tradición del País Vasco.
Además de los remolcadores y buques de apoyo offshore, el astillero prevé construir otro tipo de embarcaciones marítimas especializadas. En el pasado, la instalación construyó buques de pesca comercial y, más recientemente, buques de operaciones de servicio (SOV), empleados en el mantenimiento y el soporte logístico de parques eólicos marinos, para compañías como North Star Shipping y Edda Wind.
El segmento de los buques de apoyo a parques eólicos marinos ha ganado peso en los astilleros europeos en los últimos años, a medida que se han multiplicado los proyectos de energía eólica offshore en el continente. La reactivación de Balenciaga se produce en ese contexto y en un momento de expansión de AD Ports Group en la construcción y reparación naval en el Mediterráneo.