El Plan Estratégico 2030 con visión 2040 sitúa en nueve millones de TEUs la capacidad instalada del puerto de la Bahía de Algeciras para contenedores en el horizonte 2035, según el documento aprobado por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA). El plan diferencia esa proyección de una capacidad intermedia de 7,5 millones de TEUs para 2030 y establece, en paralelo, un objetivo de tráfico real de seis millones de TEUs al final de la década, distribuidos en cinco millones de transbordo y un millón de importación y exportación.
La cifra se apoya en el Plan Director de Infraestructuras del puerto, que fija la hoja de ruta física para llegar a esos nueve millones de TEUs. Los dos hitos principales previstos son la finalización de la fase B de Isla Verde Exterior y la mejora de calados junto con la modernización de la terminal de APM Terminals Algeciras. El documento incluye también un aumento del 30% en los tráficos reefer, la carga refrigerada que requiere infraestructura eléctrica específica en muelle.
La fase B del muelle de Isla Verde Exterior tiene ya operador identificado para su primer tramo. TTI Algeciras, terminal semiautomática participada por la naviera surcoreana Hyundai Merchant Marine (HMM) y por el grupo francés CMA CGM, tramita ante la APBA la ampliación de su concesión para incorporar 15,9 hectáreas de esa fase B —en torno al 40% de su superficie— a las 30 hectáreas que ocupa actualmente en la fase A. El proyecto, cifrado por la propia empresa en el entorno de 135 millones de euros, sumará medio millón de TEUs anuales a la capacidad de la terminal, hasta 2,1 millones de TEUs. La sociedad registró el pasado 30 de junio en el Boletín Oficial del Registro Mercantil una ampliación de capital de 70 millones de euros para financiar buena parte de esa inversión. El equipamiento previsto incluye dos grúas de muelle, doce grúas de patio automáticas y seis shuttle carriers. La concesión de TTI Algeciras se ha prorrogado hasta 2066. Una segunda fase, que la APBA espera pueda estar en marcha en 2030, añadiría otro medio millón de TEUs de capacidad, hasta 2,8 millones en la terminal.
La distinción entre capacidad y tráfico es central en la lectura del plan. La capacidad instalada indica la cantidad máxima que las infraestructuras pueden mover en un año en condiciones óptimas; el tráfico real refleja lo que efectivamente pasa por los muelles. La APBA plantea que en 2035 la infraestructura tenga margen —nueve millones frente a los seis millones que aspira a mover a 2030—, lo que deja recorrido para captar tráfico adicional sin nuevas obras de gran calado.