El atasco de mercancías hacia Ceuta en el puerto de Algeciras encara una salida. La clave está en la reunión mantenida el viernes en la Delegación del Gobierno de Ceuta, con presencia física de los agentes locales y participación telemática de los responsables de Aduanas de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) y de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA). Del encuentro han salido dos compromisos que, en el corto plazo, deben empezar a desatascar la situación provocada por la nota informativa conocida como NIN 2/2026, que unificaba todas las mercancías y todos los controles sin atender a la especificidad de la Ciudad Autónoma.
La nota había situado a la patronal local en pie de guerra y estaba dejando huecos visibles en las estanterías de los supermercados ceutíes, por citar solo un ejemplo del alcance del problema.
Según ha informado la Cámara de Comercio de Ceuta en un comunicado, el compromiso más relevante alcanzado en la mesa es la «disposición de Aduanas a revisar y reformar esa NIN 2/2026 para adecuarla a las particularidades locales, incluyendo explícitamente las singularidades fiscales y geográficas de las mercancías con destino Ceuta». A ello se suma, con carácter más inmediato, un «acuerdo conjunto para habilitar un espacio exclusivo en el puerto algecireño que permita inspeccionar y tramitar dicha carga, agilizando así los tiempos de espera actuales».
Sumadas las dos medidas, en la práctica suponen revertir la nota informativa y devolver el tránsito de mercancías con destino a Ceuta por la aduana algecireña a la situación previa, con un canal propio que agilice las inspecciones y evite el colapso de abastecimiento que ya se dejaba notar en algunas empresas y comercios de la ciudad.
La Cámara ha valorado de forma positiva la actitud constructiva mostrada por los representantes de Aduanas y de los puertos de Algeciras y Ceuta para encauzar la situación. La entidad cameral también ha querido reconocer expresamente el papel del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, «como un firme defensor de los intereses locales durante las negociaciones». Fue él, subraya el comunicado, quien trasladó a los organismos competentes «la necesidad urgente de modificar las directrices actuales para adaptarlas a la realidad comercial de Ceuta», gracias a lo cual las distintas administraciones con responsabilidad en el asunto accedieron a los dos compromisos que se consideran vitales para desbloquear una situación preocupante.
El agradecimiento explícito de la Cámara al delegado del Gobierno resulta poco habitual. La razón, según han relatado fuentes conocedoras del transcurso de la reunión a Ceuta Negocios, es que la negociación estuvo cerca del punto muerto. Durante cerca de una hora, los representantes empresariales ceutíes y las propias autoridades locales expusieron con detalle los perjuicios que estaba causando la unificación de tránsitos hacia Marruecos y hacia Ceuta. Ni la APBA ni Aduanas parecían dispuestos a moverse de la posición inicial y defendían el mantenimiento de la nota informativa sin ofrecer una solución operativa a corto plazo.
Y ello a pesar de que sobre la mesa se pusieron ejemplos de escenarios posibles con el funcionamiento actual tan sensibles como un hipotético desabastecimiento de oxígeno hospitalario ante una urgencia o una crisis sobrevenida. Fue en ese punto, cuentan las mismas fuentes, cuando Pérez Triano anunció que, ante la falta de acuerdo, daba por concluida la reunión y elevaba el bloqueo a los responsables ministeriales del Gobierno de la Nación con competencias en la materia para que tomaran cartas en el asunto. De forma casi automática, aparecieron las soluciones.
En paralelo, según ha trasladado la propia Cámara, en la mesa se analizaron los perjuicios que la nueva normativa aduanera está causando al tejido empresarial ceutí con el objetivo de adoptar soluciones inmediatas que eviten retrasos, sobrecostes y posibles rupturas en la cadena logística del tránsito de camiones entre las dos orillas del Estrecho.
La Delegación del Gobierno en Ceuta ha convocado una nueva reunión con todos los agentes implicados dentro de dos semanas para evaluar los resultados prácticos de las dos medidas acordadas: la revisión de la NIN 2/2026 por parte de Aduanas y la puesta en marcha del espacio exclusivo para la carga ceutí en el puerto de Algeciras. De su aplicación efectiva depende que la normalidad regrese al tráfico comercial entre Algeciras y la Ciudad Autónoma antes de que el desabastecimiento gane terreno en el mercado local.