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    El Puerto de Algeciras traza su próxima década para crecer en eficiencia, transición energética y arraigo territorial

    来源:    编辑:编辑部    发布:2026/07/10 09:59:00

    La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras ha presentado el Plan Estratégico 2030 visión 2040, el documento que orientará la evolución de los puertos de Algeciras y Tarifa durante los próximos años. La hoja de ruta llega en un momento de cambios profundos para el sector marítimo, portuario y logístico, condicionado por la transformación de las cadenas de suministro, la competencia creciente en el Mediterráneo, la transición energética, la presión regulatoria europea, la digitalización y la necesidad de dotar a las infraestructuras críticas de mayor seguridad y resiliencia. Luis Núñez, jefe de Estrategia y Proyectos Europeos de la APBA y conductor del acto, lo definió como «la culminación de más de un año de trabajo, de análisis y, sobre todo, de escucha y reflexión compartida con todas las partes involucradas», y lo articuló en torno a tres preguntas: qué puerto quiere ser, cómo alcanzará esa visión y cómo se convertirá la estrategia en realidad. «El plan estratégico no es simplemente intentar predecir el futuro, es prepararse para él», resumió.

    El presidente de la APBA, Gerardo Landaluce, ha situado el plan como una herramienta para gestionar el presente y preparar el futuro. “Para nosotros es fundamental gestionar de una forma activa, diligente y flexible todo lo que es el día a día, toda esa actividad tan intensa que venimos realizando. Pero también es fundamental planificar. Planificar y visualizar el futuro”, ha señalado.

    Landaluce ha precisado que el documento no debe interpretarse como una estrategia interna de la institución, sino como una planificación de los puertos que gestiona. “El Plan Estratégico no es el plan estratégico de la Autoridad Portuaria, es el plan estratégico de los puertos que gestiona la Autoridad Portuaria”, ha afirmado, en referencia a Algeciras y Tarifa.

    La planificación anterior, con horizonte 2020, ha servido como base durante los últimos años, pero la APBA considera necesaria su actualización por la aceleración de varias tendencias que afectan al sector. Entre ellas figuran la competencia internacional, el crecimiento del tamaño de los buques, la presión fiscal y regulatoria, la evolución de los tráficos, la transición energética, la seguridad, los riesgos cibernéticos y los cambios derivados de la geopolítica mundial.

    El nuevo plan ha sido elaborado mediante un proceso participativo en el que han intervenido más de un centenar de profesionales. Landaluce lo ha definido como un trabajo “tremendamente participativo”, con aportaciones procedentes del ámbito del contenedor, el tráfico rodado, los servicios en bahía, los nuevos combustibles, el bunkering tradicional y otros segmentos de la comunidad portuaria. El proceso ha incluido entrevistas, sesiones de análisis y grupos de trabajo con agentes internos y externos.

    El presidente ha insistido en que el documento no queda cerrado con su presentación pública. “Es un proceso que continúa abierto. No es una planificación cerrada”, ha indicado. En esa misma línea, ha explicado que el objetivo es “dotarnos de una hoja de ruta para afrontar con mayores garantías de éxito el futuro que tenemos por delante”.

    Una estrategia para un puerto con nuevas funciones

    El Plan Estratégico parte de una idea central: los puertos ya no pueden entenderse únicamente como infraestructuras destinadas a facilitar el intercambio comercial de mercancías. Esa función sigue siendo esencial, pero se amplía con nuevas responsabilidades vinculadas a la energía, la seguridad, la autonomía estratégica, la sostenibilidad, la digitalización y la integración con el territorio.

    Landaluce ha explicado que los puertos atienden “no solo la actividad habitual” como facilitadores del tráfico comercial, sino también “nuevas necesidades desde el punto de vista de la energía”. En este punto, ha vinculado el papel de la Bahía de Algeciras con la autonomía energética de Europa, que considera parte de la autonomía estratégica de la Unión Europea.

    El presidente también ha situado la seguridad como una de las líneas principales del plan, no solo desde una perspectiva física, sino también en relación con los ciberataques, la lucha contra actividades ilícitas, la mercancía ilegal y la capacidad de mantener la continuidad de servicios esenciales. “Ese concepto de resiliencia también lo hemos puesto de manifiesto como línea estratégica fundamental”, ha señalado.

    Durante su intervención, Landaluce ha recordado la evolución del puerto en las últimas décadas. Ha citado la referencia de junio de 2002, cuando se celebraron los 50 millones de toneladas, y la ha comparado con la situación actual. “Hoy estamos en el doble, vamos ya por los cien millones de toneladas”, ha apuntado. No obstante, ha dejado claro que el nuevo documento no responde a una lógica de crecimiento ilimitado. “Este plan estratégico no es un plan estratégico desarrollista”, ha afirmado.

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    La APBA plantea un desarrollo “mucho más equilibrado” y “mucho más sostenible”, teniendo en cuenta el entorno físico en el que se desarrolla la actividad portuaria. Landaluce ha indicado que la visión del plan busca un desarrollo sostenible “desde el punto de vista económico, desde el punto de vista social y desde el punto de vista medioambiental”.

    El documento redefine la misión, visión y valores de la APBA. La misión se centra en liderar una oferta portuaria, logística e industrial eficiente, competitiva, segura, sostenible y de alcance global, generadora de valor añadido y vinculada a la economía y el empleo regional. La visión sitúa a los puertos de Algeciras y Tarifa como plataforma logística intercontinental y nodo portuario e intermodal del sur de Europa, con actividades de valor añadido, transición energética y servicios marítimos y portuarios sostenibles e innovadores.

    Carlos García, director de Consultoría de Infraestructuras y Transporte de KPMG, ha presentado el lema que sintetiza la nueva propuesta estratégica: “Faro de la innovación. Puente a Europa. Puerta al mundo”. Según ha explicado, esta formulación pretende reflejar una evolución desde una gestión tradicionalmente centrada en la operación hacia una posición con mayor visión de largo plazo, planificación proactiva e identidad estratégica.

    El concepto de faro se vincula a la innovación, la digitalización y la sostenibilidad; el de puente, a la conexión entre continentes, mercados y economías; y el de puerta, a la condición del puerto como plataforma física y digital de acceso a la economía local, a la región y a los mercados globales.

    La estructura del plan se organiza en tres grandes líneas: crecimiento basado en la eficiencia y la mejora de la competitividad; descarbonización y gestión ambiental proactiva; y fortalecimiento institucional con compromiso social. Bajo esa arquitectura se despliegan 14 objetivos estratégicos, 60 objetivos tácticos y 215 objetivos operativos, con indicadores y áreas responsables para convertir la estrategia en actuaciones medibles.

    García ha señalado que la estrategia solo tendrá sentido si puede trasladarse a la gestión cotidiana. “El plan estratégico no tiene ningún valor si no se puede hacer una implementación eficaz”, ha afirmado, al explicar que la estructura de objetivos debe acompañarse de una gobernanza capaz de transformar las iniciativas en proyectos reales.

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    Competitividad, Estrecho, contenedores y ferrocarril

    Uno de los grandes bloques del plan se centra en la competitividad de los tráficos tradicionales del puerto y en la mejora de su capacidad operativa. En este ámbito, los tráficos del Estrecho ocupan un papel prioritario a través del Plan Hércules, concebido para adaptar la infraestructura a la evolución de los movimientos de pasajeros, vehículos y camiones entre Europa y el norte de África.

    El documento prevé la transformación integral de la dársena de La Galera, una nueva Estación Marítima de Algeciras integrada con el frente urbano, el paso de 8 a 10 atraques ro-pax, 15 hectáreas adicionales dentro del Puerto de Algeciras y 30 hectáreas en áreas exteriores para el tráfico del Estrecho. También contempla 800.000 camiones, un millón en 2035, la ampliación del Puesto de Control Fronterizo en 2028, 7,5 millones de pasajeros, un nuevo modelo de gobernanza y la puesta en marcha de la primera línea verde Europa-África entre Tarifa y Tánger ciudad.

    El director general de la APBA, José Luis Hormaechea, ha explicado que el ejercicio realizado consiste en cruzar los objetivos transversales del plan con las áreas de negocio tradicionales del puerto, para visualizar dónde debe situarse el sistema portuario en el entorno de 2030. “Lo que hemos querido hacer es cruzarlo con lo tradicional de este puerto, que son las áreas de negocio”, ha señalado.

    Hormaechea ha aclarado que el horizonte 2030 debe interpretarse con flexibilidad, ya que “unas cosas estarán un poquito antes, otras un poquito después”. En su exposición, ha vinculado el cumplimiento de estas metas con la consecución de los objetivos generales del plan.

    En relación con los tráficos del Estrecho, el director general ha sido claro al describir las necesidades de superficie. “Nos hace falta mucho espacio”, ha afirmado, al referirse a las actuaciones internas para ganar capacidad, modificar viales y habilitar terminales exteriores de exportación. Según ha explicado, las primeras 15 hectáreas vinculadas a este proceso se encuentran en una fase muy próxima a su disponibilidad.

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    El Puerto de Tarifa tiene también una función específica en esta estrategia, especialmente por su papel en la futura conexión verde entre Europa y África. Landaluce ha señalado que Tarifa será “el primer puerto” que acoja ese enlace verde entre dos continentes, de la mano de Baleària, con pasos previstos en 2027 para la línea marítima eléctrica entre Tarifa y Tánger Ville.

    En el ámbito del contenedor, el plan plantea la finalización de la fase B de Isla Verde Exterior, la mejora de calados y modernización de APM Terminals Algeciras, una capacidad de 7,5 millones de TEUs y una planificación de infraestructuras que permita alcanzar 9 millones de TEUs en 2035. El escenario de tráfico previsto se sitúa en 6 millones de TEUs, con 5 millones de transbordo y un millón de import-export. El documento incluye además un incremento del 30% en los tráficos reefer, asociados a mercancía refrigerada y de mayor valor añadido.

    Landaluce ha relacionado estas actuaciones con el crecimiento del tamaño de los buques. Ha recordado que el sector trabaja ya con portacontenedores de 24.000 y 25.000 TEUs y que el puerto debe mantener su capacidad para atender a “los grandes gigantes del mar”. En este contexto, ha citado la ampliación y optimización de las terminales, especialmente TTI Algeciras, con un proyecto de 150 millones de euros de inversión, así como las actuaciones previstas en APM Terminals Algeciras para la mejora de calados.

    La intermodalidad ferroviaria es otro eje relevante. El plan contempla la ampliación de la terminal ferroviaria T1 a cuatro vías de 750 metros, la ampliación de la T2 a tres vías de 550 metros, la instalación técnica de última milla en Botafuegos, la duplicación de la capacidad operativa, la autopista ferroviaria operativa en 2028 y una meta del 10% del tráfico del Estrecho.

    Hormaechea ha calificado el ferrocarril como un sector “absolutamente crítico y básico” para el puerto, especialmente por su capacidad para mejorar la competitividad de los tráficos import-export y para conectar la Bahía de Algeciras con los grandes corredores logísticos interiores.

    La Bahía aparece además como un espacio operativo clave para los servicios marítimos, con el fondeadero exterior para la seguridad del tráfico marítimo, la optimización de fondeaderos, la prolongación del Muelle Este en Isla Verde Exterior y el mantenimiento del liderazgo en el suministro de combustibles tradicionales y alternativos.

    La digitalización y la innovación completan esta línea de competitividad. El plan fija objetivos como la trazabilidad del 100% de los procesos operativos mediante tecnologías digitales avanzadas, la predicción y prescripción del 100% de los eventos operativos mediante inteligencia artificial, la automatización de trámites internos, la integración digital con cadenas logísticas globales y la participación de más de 40 empresas de la comunidad portuaria en iniciativas conjuntas.

    Hormaechea ha resumido esta transversalidad con una idea: “La digitalización afecta a todo, afecta a los tráficos del Estrecho, al contenedor, a la gestión ordinaria”. Para la APBA, no se trata de una línea aislada, sino de una condición necesaria para mejorar operaciones, reducir esperas y ganar capacidad sin depender únicamente de nuevas infraestructuras.

    Transición energética, seguridad y relación con el territorio

    La segunda gran línea del plan se centra en la descarbonización y la gestión ambiental proactiva. En este apartado, el Green Energy Hub aparece como una de las piezas principales de la estrategia. Landaluce ha explicado que su objetivo es “apoyar, acompañar e impulsar” iniciativas dentro y fuera del dominio público portuario para materializar la transición energética a través de nuevos combustibles.

    Según ha detallado, se trata de proyectos con inversiones superiores a los 7.000 millones de euros, no solo en el ámbito portuario o en la Bahía de Algeciras, sino también en el entorno de la provincia de Cádiz. No obstante, ha advertido de una limitación relevante para el desarrollo de estas oportunidades: la capacidad eléctrica. “La necesidad de dotar de más capacidad eléctrica a nuestra comarca y a la propia provincia y en general a Andalucía es fundamental”, ha afirmado.

    El plan define el Green Energy Hub como un nodo energético de referencia internacional para nuevos combustibles alternativos. Incluye la coordinación con la Asociación de Grandes Industrias del Campo de Gibraltar y la comunidad portuaria, la reordenación de espacios en el dominio público portuario en el área de Los Barrios, la ampliación de infraestructura marítima, la diversificación de actividad asociada a la eólica marina en Campamento, los corredores verdes Asia-Europa-América vía Algeciras, la disponibilidad de 40 MW de potencia eléctrica adicional y la materialización del proyecto OPS en Algeciras y Tarifa, para el suministro eléctrico a buques en muelle.

    La gestión ambiental proactiva se concreta en metas medibles: implementación del plan de adaptación al cambio climático, protección de la biodiversidad en actuaciones de infraestructura, reducción del 70% de las emisiones de alcance 1 y 2, reducción del 50% de las emisiones de alcance 3, 50 empresas adheridas a la Estrategia Verde, reducción del 35% de la huella hídrica, incremento del 25% en producción de energía renovable, reutilización del 50% de materiales generados en obras portuarias y adhesión del 50% de buques al sistema de bonificaciones ambientales.

    La seguridad se formula en sentido amplio, con la aprobación de una Estrategia de Puerto Seguro y Protegido que incluya protección portuaria, seguridad industrial, ciberseguridad, planes de resiliencia y continuidad de negocio, seguridad vial y movilidad, gestión de emergencias, certificaciones de calidad y sistemas de localización de drones. Esta dimensión conecta con la consideración del puerto como infraestructura crítica y con la necesidad de garantizar la continuidad de servicios esenciales.

    La tercera línea del plan aborda el fortalecimiento institucional con compromiso social. En este bloque se incluyen la nueva lonja pesquera y locales para armadores en Algeciras, el inicio y desarrollo del tráfico de cruceros en Algeciras y Tarifa, el proyecto del Lago Marítimo, el plan de conservación del patrimonio histórico, la mejora y promoción de instalaciones náutico-deportivas en La Línea, Puente Mayorga, El Saladillo y Tarifa, y la integración de 25 hectáreas puerto-ciudad en los municipios.

    El plan incorpora además otras 25 hectáreas de litoral portuario recuperadas paisajísticamente, actuaciones de regeneración ambiental en las playas de El Rinconcillo y Puente Mayorga-Campamento, la recuperación ambiental y paisajística del litoral de Guadarranque y La Caleta, y la ordenación del 100% del dominio público portuario mediante la Delimitación de Espacios y Usos Portuarios y planes especiales.

    En materia de recursos humanos, la hoja de ruta plantea una plantilla ajustada a necesidades, formación del 100% del personal en capacidades tecnológicas y ambientales, evolución de la paridad conforme al plan de igualdad, integración profesional de personas con discapacidad, implantación del plan de movilidad y proyectos colaborativos con la universidad y otras entidades para la formación profesional del sector.

    El Plan Estratégico 2030 visión 2040 queda configurado como un instrumento de gestión para ordenar prioridades, orientar inversiones y coordinar a la Autoridad Portuaria con su comunidad portuaria, las administraciones y el territorio. Su desarrollo afectará a los grandes tráficos del puerto, a la conexión ferroviaria, a la transición energética, a la digitalización, a la seguridad, a la ordenación de espacios y a la relación con los municipios de la Bahía y Tarifa.